Durante el vuelo de Toronto a Montréal, comencé a platicar con un chavo que venía en la fila de asientos donde yo venía sentada, me llamó la atención pues su cabello era rosado, cuando reaccione después de toda la platica, yo ya le había dicho que si quería ser mi amigo y él dijo que si. Nuevamente creí que no dormiría durante todo el vuelo ya que está más emocionada, pero en realidad es que me volví a quedar dormida, estaba cansada de viajar 5 horas y sentada. De repente cuando desperté el capitán del vuelo nos informaba que estábamos a nada de llegar a nuestro destino, por suerte me toco la ventanilla, así que podía observar completa de ciudad antes de aterrizar, todo estaba cubierto de nieve.
Por fin aterrizamos, y después de recoger las maletas, estando en la entrada principal del aeropuerto, una de las encargadas de la escuela en la que estudiaría, nos daba la cordial bienvenida y nos entregaba la llave de mi habitación en la residencia, también la de la lavandería entre otros papeles...
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